situaciones intemporales

... recuerdos al fin, que llegan solos a la mente porque fueron lindos...

foto sacada por Susy en La Calandria (Mar del Plata) 1978

                      El capital que poseo, como riqueza suprema, está básicamente fundamentado en mis vivencias. Tal vez algún día me ponga a escribir, para recrearme en ellas y volver a sentirlas como si fueran actuales, o para que otros las sientan como si fueran propias... pero aún no, por que sigo bastante ocupado viviendo...

                       Por el momento iré descargando fotos de las que encuentro en los cajones, en los viejos álbumes.. aquellas diapositivas que durante muchos años fui acopiando y que hoy, medio humedecidas y celosas de la "era digital", han ido perdiendo su color, pero han ganado por lo que significan de impronta, de espontaneidad y de testigo de un tiempo para el recuerdo...

                      Por eso mismo, este apartado podrá ser referente de lugares y personas, para seguir la buena onda de ese loco vínculo que fluye con las almas gemelas que por ahí pululan y que de alguna manera, esperan y agradecen poder revivir estos momentos que son como diásporas de vida... Para todos ellos, para los amigos que están desparramados por el mundo, va esta galería de recuerdos...

                      Los que no me conozcan en estas lides, encontrarán aquí imágenes y referencias de múltiples y diversas correrías que van desde la geografía patagónica argentina hasta las playas del Mar Negro en Rusia, cuando aún no se sabía lo que era la Perestroika!!! viajando en un carrusel intemporal de aventuras, aviones, paracaídas, caballos, coches de carreras, viajes improvisados, situaciones inéditas, guitarreadas y reuniones con amigos y con otros...!!! en fin, de todo un poquito para que sea más divertido!!

                      Con cariño para todos, Daniel.

LAS FOTOS ESTARÁN EN LA GALERÍA DESPLEGABLE, AL FINAL DEL MENÚ Y LAS IRÉ INCORPORANDO A LA PÁGINA, A MEDIDA QUE LAS ENCUENTRE Y LAS PONGA EN CONDICIONES DE SER EXPUESTAS.   

 

 

LA ISLA DEL TESORO

La primera aventura…

 

            

                Corría el año 1955, tenía yo tres añitos…!!!  Vivíamos toda la familia en Adrogué, bonita y florida ciudad del Gran Buenos Aires…  Allí mis tíos, los abuelos y los primos mas cercanos…  primeros años de Jardín de infantes y paseos por las calles colmadas de árboles y flores, para ir a visitar a la Abuela.

 

                Graciela, mi hermana, un año menor que yo… y los papis a sus cosas…  Papá era Martillero Público y Mamá tocaba el piano y cantaba… también escribía, pero nunca llegó a hacer actuaciones en público….

 

                Nos visitaba tres o cuatro veces por año, “el Tío Tono”, un Vasco afincado en Uruguay que papá y mamá habían conocido cuando vivían allí…  el era arenero y estaba muy bien situado económicamente, por lo que sus visitas eran un despliegue de regalos y agasajos….  Tiempos muy lindos, con grandes recuerdos de las primeras emociones de niños…  la muñeca Lulú, el mecano, el triciclo con el caballito, la primera bici…

 

               Sonaban en aquel entonces aquellas radios de válvulas, que tardaban en calentarse, Marconi o Philips, con música de Gardel, Jazz de los años 20, zarzuela, copla española y los primeros atisbos musicales de un tal Atahualpa Yupanqui….  Y por supuesto, las infaltables radionovelas con las que mamá lloraba tanto..!!!!..  también venían esas novelas, en las revistas “Maribel” y “Para Ti”. Los domingos tocaba futbol… y recuerdo, de toda la vida, a papá con la oreja pegada al aparato porque “se iba la onda”!!!!  

 

               En este contexto, los asaditos en casa con el tío Tono, tenían un componente especial…  a los postres, el solía disertar a cerca del espiritismo, ya que era practicante y creyente…   a veces nos aburría mucho, casi siempre, mi hermana y yo terminábamos durmiendo...  pero otras veces contaba historias fabulosas y cosas interesantes…  y así se comienza a fraguar una aventura inigualable para un niño de mi edad…  había que ir a buscar un tesoro que estaba en una isla del Río de la Plata, en la desembocadura del Uruguay y que pertenecía al país hermano. La Isla San Gabriel.

 

              Al parecer, el visualizaba cosas enterradas en aquella isla, vías de vagones pequeños, placas y tapas de mármol, cadenas y por supuesto, el tesoro!!!  Aquello que resultaba tan Increíble para nosotros, llegó a convencer a mi padre, ya que después de un primer viaje que realizaron y tras arreglar todos los papeles correspondientes con Uruguay, encontraron, efectivamente vestigios de utensilios, vías y mármoles a los que hacía referencia el Tío Tono.

 

            Esto fue increíblemente espectacular para papá y se pusieron a estudiar algunos acontecimientos trascurridos en le época del descubrimiento del Rió de la Plata. Efectivamente, esa isla podría ser el lugar donde habían llegado las naves de Solís y que al ser atacados por los indios de la zona escondieron los tesoros y quemaron las naves… no hubo sobrevivientes y todos los colonizadores murieron en esa partida… Se realizaron todos los trámites y el Gobierno Uruguayo asumió los costes de la operación.. lo que encontraran se repartiría entre Uruguay y los descubridores..  increíble, no?

 

            Bueno, allí fueron papá y el tío Tono, embarcaban en Colonia y había siempre un destacamento de gendarmería en la isla…  Ellos llevaban varios meses trabajando allí, intentando vaciar la fosa donde se suponía que estaba el tesoro, cuando mi madre y yo fuimos a visitarlos…!!!  Mi hermanita que era mas pequeña, quedó con los abuelos y nosotros embarcamos en unos grandes botes de remo, donde los marineros, casi todos de raza negra, luchaban con las fuertes corrientes de la desembocadura del río…  Nos mojaban las olas y por fin nos guarecimos en el tambucho de proa….  desde "allí abajo" medio tapado con lonas, observaba y lo recuerdo muy bien, el esfuerzo y la cara sudorosa de los marineros negros que remaban con ahínco y casi no podían con la correntada…   

 

            La llegada a la isla fue muy emocionante… o eso me pareció… (creo que de niño las emociones no se sienten de la misma forma). Desde arriba de unas rocas de la costa, nos saludaba papá, mientras con la barca bordeábamos  la isla para llegar al embarcadero… Estuvimos allí como una semana, pero para mí fue la mas grande de las aventuras…!!!  conocí las serpientes, las enormes tarántulas negras y peludas, pájaros que no había visto nunca, sonidos desconocidos y extraños para mi... vivíamos en una cabaña de madera y todo era nuevo y fascinante... los problemas de la tripulación bebida…  y “el orden” que debían implantar mi Padre y el Tío…  Yo intentaba descubrir cosas en la isla, sin alejarme mucho, por que lo de las víboras me imponía un gran respeto, tal vez por las insistentes recomendaciones de mamá…

 

            No se pudo sacar el tesoro, sino tal vez, estaría contando esto de otra forma, la fosa principal se inundaba permanentemente por la proximidad a la costa que filtraba el agua del río y por las mareas que no daban tiempo a desagotar…  ni con buzos ni con los escasos materiales de aquella época…  

Así es que al final, el sueño de la isla del tesoro quedó en el tiempo y en el recuerdo para seguir soñando…  tal vez algún día, como también predijo el tío Tono…  volveremos.

 

       

El Tío Tono y Papá en una de "esas charlas"